domingo, 28 de enero de 2007
Un poco de mí...
Llevo unas cuantas noches con sueños desconcertantes. Desde ser atacada por una serpiente cuyo objetivo era comerme los dedos hasta estar en el teatro viendo un ballet donde EL bailarín (sí, hombre) iba vestido con un tutú y un body (en fin, como unA bailarinA). Pero el sueño que más me marcó consistía en que yo estaba enamorada de una de mis mascotas (un perro) y estaba esperando a que él llegara a casa de trabajar con la esperanza de que al fin cayera en mis brazos y yo en sus patas, pero cuál fue mi sorpresa cuando descubro que tenía una relación con otra de mis mascotas: una cierva de infinitas y rizadas pestañas. Mi cierva -era guapísima, la verdad- estaba estirada en el sofá y cuando el susodicho atravesó la puerta me acerqué para saludarlo, entonces pasó olímpicamente de mí para ir a darle un morreo a la bambi esa. Lo peor de todo es que me enamoré de EL perrO, osea que en el sueño fui hetero!!! ¿Debo sacar alguna conclusión de esto?
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