Ayer decidí irme a dormir sobre las 12 a pesar de no tener sueño. Efectivamente me costó conciliarlo.
6.15 suena el despertador, primer pensamiento: aghhhh (típico), pero esta vez me levanté, desayuné, me duché, cogi las cosas y...Eco! a las 7.15 ya me había subido a la guagua. Ha sido la primera vez en toda mi vida que llego sin que ni siquiera hayan abierto las clases. Muy fuerte.
PD: Parece que este post no tiene trascendencia, pero para los que me conocen saben que este madrugón es un acontecimiento digno de nombrar.
domingo, 28 de enero de 2007
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