Iba yo andando por la calle con la solaja en el cogote a la par que pensaba en guarrerias españolas (hasta aqui, un dia normal). Un grupo de niños alrededor de los 7 años salia del cole, cuando uno de esos gremlins simpatiquillos me gritó: Hola señora!!!!!; y me quedé muerta en la bañera violada por un buzo con escafandra. Le sonreí falsamente (falsamente pues me habia sentado mal, pero habia que sonreirle, ya que no lo hizo con mala intención) y segui hacia adelante.
He aqui donde comienza mi reflexión: ¿Tan vieja parezco? ¿Ya tengo cara de 21 años? ¡Pero si aún quedan 21 dias! (paradójico) ¿Acaso al cumplirlos no sólo pierdo los descuentos en Pepe Lopez y demás comercios, si no también el derecho de que me llamen "oye" para pasar al "oiga"?
Mientras tanto el bárbaro le advertía a una de su clase que no se apoyara en los coches puesto que él lo había hecho en otra ocasión y le saltó la alarma. Después del bricoconsejo corrió tras de mí para volver a sus "hola! hola! hola! hola" (esta vez sin la temida palabra). Yo seguía indignada así que decidí no ser falsa por segunda vez e ignorarlo completamente. Pero al parecer su avispado amigo se quedó con toda la movida, y le aconsejó "Dile: hola chiquita". Dicho y hecho, le propiné una sincera sonrisa que me duró hasta llegar a mi casa. Si es que, nada como un niño para alegrarte la vida.
domingo, 28 de enero de 2007
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